¿Cómo funciona y por qué dura para siempre?
La información que escribes (un enlace, una contraseña de WiFi, tu número, etc.) se guarda dentro de la propia imagen del código QR. No usamos intermediarios ni servicios externos que puedan cerrarse o pedirte una suscripción.
Esto significa que el QR siempre va a funcionar, mientras lo que apunta (por ejemplo, un enlace) siga existiendo. Imprímelo en menús, carteles, tarjetas o donde quieras: nunca tendrás que reimprimir por culpa de un servicio que dejó de funcionar.